OYE TU CORAZÓN E
INTUICIÓN
Jorge
Luís Mírez Tarrillo
“Vuestro
tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os
dejéis atrapar por el dogma, que es vivir según los resultados del pensamiento
de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra
propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro
corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente
quieres ser. Todo lo demás es secundario", dijo Steve Jobs en su famosa
conferencia de apertura de año académico en la Universidad de StanfordUSA. Y
más aún cuando son sentimientos y sueños de años, éstos no deben ni pueden ser
cambiados ni acallados si son puros, sinceros y sentidos. Dice el dicho de los
Sueños Rotos en el libro de Wayne Dyer (Tu yo sagrado): Como los niños que
llorando traen sus juguetes rotos, para que se los arreglemos, Yo le llevé mis
sueños rotos a Dios, porque Él era mi Amigo, pero en lugar de dejarlo en paz
para que trabajara solo, me quedé cerca e intenté ayudar a mi modo; al final se
los arrebaté y grité "¿Cómo puedes ser tan lento?". "Hijo mío
–dijo él– ¿qué podía hacer? No les diste alas en ningún momento. O como dice
Tracy Brian (en su libro Las 7 Leyes Naturales Mentales): "La ley de la
creencia nos dice que aquello en lo que creamos emocionalmente es lo que en
definitiva se convierte en nuestra realidad. Cuanto más intensamente creas que
algo es verdad, más posibilidades hay que ese algo se convierta en algo
absolutamente verdadero para ti. Si tú crees en una cosa, no es posible que te
puedas imaginar que esa cosa sea de otra manera. Tus creencias te dan una
especie de visión encajonada y hacen que ignores toda información que te llegue
que no esté de acuerdo con lo que has decidido creer. No se cree lo que se ve,
sino que se ve lo que se cree; por ejemplo, si estás profundamente convencido
que estás llamado a ser algo grande en la vida, harás, pase lo que pase, todo
lo posible para avanzar hacia esa meta. No habrá nada que te detenga. Por otro
lado, si crees que el éxito está supeditado a la suerte o a la casualidad, te
descorazonarás y te contrariarás fácilmente cuando las cosas no te salgan según
tu conveniencia. Tus creencias te empujan tanto hacia el éxito como hacia el
fracaso". Amén.
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